miércoles, 31 de diciembre de 2014

MI PRIMERA VEZ

Es mi primera vez y estoy muy nerviosa. Entro a la habitación echa un flan, siento como mis temblorosas piernas se niegan a detener sus esporádicos movimientos y mi pecho agitado se empeña en subir y bajar con agilidad. Intento controlar la respiración y concienciarme de que todo va a salir bien. ¡Por fin voy a descubrir si la primera vez es tan maravillosa como mis amigas me han asegurado!
<<Perla, es increíble.>> Me dijo Mita. <<Nena, ¡vas a tocar el cielo con las manos!>> Me aseguró Gloria. <<Pero, ¿todavía no lo has hecho?>> Me preguntó horrorizada Laura. <<Aunque sientas dolor y creas que no puedes más, ¡ni se te ocurra detenerte!>> Me amenazó Soraya. <<Tía, ¡tienes delito!>> Se llevó las manos a la cabeza Bea. <<Vete ahora mismo y vive la magnífica experiencia.>> Me aconsejó Eu.
Y aquí estoy, con la mente echa un lío y decidiendo si esperar al hombre con el que voy a compartir mi primera vez o salir corriendo aterrorizada. Pero ya es tarde para decidir, él acaba de entrar por la puerta.
¡Oh Dios! Es más guapo de lo que recordaba. Tiene los ojos marrón chocolate, el pelo más oscuro que el carbón, los labios carnosos y la piel aceitunada. Tiene todos sus músculos perfectamente marcados, un hoyito en el centro de la barbilla y una incipiente barba que lo hace el hombre más atractivo del universo. De repente lo tengo claro: estoy deseando empezar.
—¡Buenas tardes Alma! —dice con su varonil voz que me hace derretirme por completo—. No tengas miedo, yo te guiaré. —Me sonríe al ver mi cara asustada y me regala un guiño—. Por ser tu primera vez, iremos poco a poco. —Se quita la chaqueta del chandal con un movimiento demasiado sensual, sin apartar sus penetrantes ojos de mi—. Intentaré que no acabes muy dolorida. —Otra vez esa sonrisa que me está volviendo loca—. Porque lo que más deseo es que quieras volver a repetir. Y si es conmigo, mejor.
Se gira y me recreo mirándole el culo. Lleva un pantalón muy ajustado que le marca su precioso trasero y que me hace perderme en él, reteniendo mi atención durante varios minutos, hasta que la música suena y mis ojos se cruzan en el espejo con los del hombre que me tiene embobada. Se ha dado cuenta de que le he estado mirando el pompis y eso me hace sonrojar.
—¿Estás preparada? —me pregunta y yo asiento mecánicamente—. Tienes que hacer todo lo que yo diga.
<<Por supuesto. Aquí, tú eres el experto.>> Pienso divertida sin atreverme a hablar.
—Por ser tu primera vez, intentaremos llegar a los treinta minutos.
—¿Media hora sin parar? —pregunto estupefacta y él asiente divertido. <<Este hombre quiere acabar conmigo...>>
Empezamos con un ritmo pausado, sin demasiada intensidad, no quiere que me haga daño. Yo obedezco cada una de sus órdenes, levanto mis caderas cuando él me indica y las vuelvo a bajar cuando él me invita a hacerlo, imitando lo mismo que hace él. Los primeros minutos reconozco que soy muy patosa, pero una vez que he cogido el ritmo...¡No hay quien me pare!
La adrenalina se apodera de mi cuerpo e inevitablemente, deseo que aumente la intensidad de nuestros movimientos. Él se percata de mi deseo y divertido, cambia la canción por una más animada y con ello aceleramos nuestra actividad. Mi corazón late con rapidez y mi respiración se descontrola pero, sin saber por qué, no puedo detenerme. Me gusta la sensación que estoy sintiendo. La energía fluye por mi cuerpo libremente, me siento plena y muy satisfecha.
Cuando siento que mi cuerpo no da para más y que puedo desvanecer en cualquier momento, la música se vuelve más relajada y él me invita a aminorar el ritmo. Nuestras caderas suben y bajan con más lentitud y los latidos de mi corazón van recuperando la normalidad. Cuando detenemos nuestros movimientos, estoy exhausta, las piernas vuelven a temblarme pero esta vez, me siento liberada, sin preocupaciones ni tensiones. Por una vez, vuelvo a sentirme joven.
—¿Cómo ha ido esta primera vez? —Se acerca a mí y me pregunta preocupado—. ¿Estás bien? —Yo asiento feliz.
—¡Mi primera vez, ha sido maravillosa! Nunca pensé que una clase de spinning fuera tan fascinante.



No hay comentarios:

Publicar un comentario